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Perdí el enfoque

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Perdí el enfoque

Al final de un inmenso listado de carpetas almacenadas en Dropbox. En el último resquicio de la última carpeta que figura en mi cuenta del servicio de almacenamiento en la nube, ahí se encontraba el archivo YoMelisa, en él suelo escribir los post que luego cargo aquí en el blog. Quizás haya sido por eso que pasó tanto tiempo desde la última vez… No, en realidad no ha sido la ubicación del archivo lo que hizo que yo no escribiera en tanto tiempo, lo que sucedió fue que perdí mi enfoque y me perdí.

Casualmente, si es que las casualidades existen, hoy recibí un boletín de noticias de un blog que sigo. En el asunto de ese correo electrónico, Franck, autor del blog, me hacía una pregunta, una pregunta que seguro todos los que se han apuntado a su boletín o la gran mayoría de ellos, también han recibido. Pero probablemente no todos estén en la misma situación que yo y por ello, quizás no a todos esa pregunta les hizo tanto ruido como a mí.

‘¿Vas en serio con tu blog?’ Así rezaba la línea de asunto del email en cuestión. Y yo, con cara de nada, sin saber qué responder ¿voy en serio?

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¿Cuál era mi enfoque?

La idea primigenia de este blog era, lisa y llanamente, crear marca personal, construir una identidad online a través de un blog, creando contenido de calidad, útil, original y atractivo para los lectores que buscaran información vinculada al blogging, la creación de contenido web, el mundo emprendedor y creativo, el universo del empleo y por supuesto, la vida del freelance.

Ese también pretendía ser un camino de aprendizaje, no sólo a nivel técnico (WordPress, SEO, etc.), sino también en términos de comunicación eficaz, como emprendimiento propio y apuesta a algo único que me pertenece sólo a mí en principio.

El motor principal de este proyecto son los lectores, pero también soy yo, quien escribe, quien idea, piensa y trata de aportar su visión de las cosas. Hay muchos como yo, en la web ya hay otros que hacen lo mismo que yo intento hacer y creo que eso, en algún punto, me nubló.

¿Qué estuve haciendo?

Invirtiendo mi tiempo erróneamente, equivocando prioridades, mirando demasiado lo que otros hacen y básicamente, abandonando el blog.

Durante este tiempo  tuve otras ocupaciones que atender, pero ciertamente, me dejaban el tiempo suficiente para dedicarle a YoMelisa, al parecer, no estaba dentro de mis prioridades y por tanto, postergué una tarea que no debería haber postergado.

Visité, conocí y leí muchos otros blogs, una práctica que puede ser provechosa en ciertos momentos, pero también puede poner en peligro nuestro nivel de atención y dedicación a lo que en realidad importa, cayendo luego en la inevitable procrastinación.

Pensé mucho, pero mucho en qué hacer para este blog, qué contenidos podrían ser útiles para quienes me leen, cómo podía comenzar a lograr que el sitio despegue, etc., etc. De hecho encontré numerosas fuentes de inspiración e información, las tengo bien guardaditas, desde hace varias semanas, pero nunca las utilicé para escribir un mísero post aquí 🙁

Podría decir que perdí tiempo, mucho y muy valioso, porque el trabajo en un blog debe ser constante, la dedicación debe cumplir esa premisa, así como también es requisito la paciencia que posiblemente yo no he estado teniendo, para saber que lo que hago hoy en YoMelisa, quizás rinda sus frutos dentro de algunos meses, la mirada de largo plazo que otros expertos proponen y postulan como necesaria, yo no la tuve, y perdí el enfoque.

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¿Qué aprendí?

Aprendí que si quiero puedo. Aquí me ven, de vuelta al ruedo, escribiendo y contando mi experiencia para que otros que estén en la misma situación que yo, al menos se inspiren con este post y se pongan las pilas también en su propio blog.

Aprendí que soy humana, que no puedo con todo, que a veces es necesaria una pausa, para mirar las cosas desde otra perspectiva y como reza una canción, para tomar impulso y llegar más alto.

Aprendí que de verdad tengo ganas de tener un blog, que realmente deseo concretar este proyecto y que quiero sacarlo adelante.

Aprendí también que hay muchos haciendo prácticamente lo mismo, pero que incluso en blogs que tratan la misma temática, uno puede encontrar un tono, un decir y  un enfoque distinto, y que sólo por ello, todos podemos tener público en nuestros sitios, siempre y cuando, lo que se aporte de este lado sea útil.

Aprendí que sin compromiso, no hay blog que valga.

Hoy vengo a renovar el compromiso con este blog y a renovar mis ansias de ver crecer YoMelisa. Espero que me acompañes en este renovado viaje 🙂

Melisa Fernández

Escribo hasta por los codos...

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