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Y si un día se te ocurre escribir un libro…

Escribir un libro

Y si un día se te ocurre escribir un libro…

Puede ocurrirte que en tu condición de blogger, redactor, comunicador, escritor o simplemente persona que escribe, creas que ha llegado el momento de lanzarte y cumplir uno de tus tantos sueños: escribir un libro.

Y en ese caso ¿cómo se inicia? ¿Por dónde? ¿Cuáles son las tareas elementales con las que debes comenzar?

Esta es parte de mi búsqueda actual. Es este, posiblemente, uno de mis proyectos más ambiciosos y es a través de mi experiencia, como principiante en esto de escribir un libro o de al menos tener la intención de hacerlo, que hoy quiero escribir este post, una especie de guía para quien está dando sus primeros pasos en la escritura de un libro.

Escribir un libro

Escribir un libro: el origen de todo

Te podría decir que desde que nació en mí la pulsión por escribir, la meta final ha sido llegar a escribir y publicar un libro. Incluso, lo de publicarlo sería lo de menos, aunque claro, ¿para qué va a escribir uno un libro si no es para publicarlo y compartir su historia con el mundo? Pero como dice Virgia Wolf “escribir constituye el placer más profundo, que te lean es sólo un placer superficial”. Por tanto, mi búsqueda inicial es al menos terminar el libro y después, bueno después será cuestión de realizar el tramiterio pertinente, quizás, la parte menos creativa del asunto.

La cuestión es que hace tiempo la idea viene circulando por mi cabeza, de hecho, tengo cientos de escritos, desparramados entre cuadernos de papel, grandes, chicos, de tapa dura, de hojas de colores, de hojas blancas, de hojas a rayas o a cuadros, en perfecto estado o totalmente destrozados por el paso del tiempo, las mudanzas y la vida. También tengo cientos de archivos en mi ordenador, pues hubo muchos impulsos previos a este, en los que intenté plasmar una historia en una hoja en blanco, con el sueño de que eso se convirtiera, en algún momento, en un libro.

Dos meses atrás, algo cambió. La historia se definió en unas pocas horas te diría y poco a poco, he ido construyendo la estructura o el esqueleto de ese libro. Hoy, con 7 capítulos finalizados, casi 30.000 palabras y muchas, muchas ideas que expresar en la historia, creo que finalmente puedo decir ¡¡¡estoy escribiendo un libro!!!

No sé si es que así inician todas las historias que hay detrás de una obra literaria. Pero la del libro que pretendo terminar algún día, ha dado inicio así. El personaje principal, creo yo, ya lo tenía definido desde hace mucho tiempo, pero fue recién hace dos meses que la vida me lo puso frente a mí y me dijo – bueno Melisa, esta es tu protagonista- (ya estoy dando detalles que no debo 😉 ).

En mi caso, se trata de una novela y como tal, creo que está marchando bastante bien, pero claro, soy quien la escribe y estoy tan enamorada de lo que he logrado hasta el momento, por ello es posible que no esté siendo muy imparcial.

Así inició mi libro, a través de un personaje central que fue desencadenando una serie de conexiones y relaciones que me están ayudando a construir una historia bastante compleja, pero lo suficientemente entretenida para el lector. Eso espero.

¿Cómo continuar después del primer paso?

El primer paso fue precisamente, sentarme a escribir la historia que en mi mente comencé a esbozar un día. Estar atento a las pequeñas señales cotidianas que ayudan a construir tu relato creo que es parte de la clave en todo el proceso de escritura de un libro. Ahí afuera, digo, fuera de tu mente, hay mucha información también que puedes emplear para contar tu historia. Después claro, está tu universo interno, el cual, cuanto más amplio, mejor.

Entonces, si el primer paso fue el de estar lo suficientemente atenta a la historia que quería nacer. Lo que resta es trabajo puro y duro.

consejos para  escribir un libro

7 consejos para comenzar a crear un libro

Escribir, escribir y escribir. Si, esta es la clave, un libro no se escribe solo y por más que parezca una obviedad, hay personas (yo misma muchas veces) que tienen grandes ideas en su cabeza, pero que no las pasa al papel o no las expresa en la hoja en blanco. Tarde o temprano, esas ideas se van. La mente no es perfecta y olvida aún cosas elementales como el argumento principal de un libro.

Escribe en tu ordenador, escribe en el móvil, en una tablet, escribe en un cuaderno, en donde sea, en tu mano si es un detalle que no puedes dejar pasar y no estás ni en el lugar ni en las circunstancias adecuadas para tomar nota de mejor manera. Pero siempre recuerda ¡escribe!

Aprovechar las oleadas de inspiración, nunca sabes cuándo van a volver. Esto es fundamental y quiero ser muy contundente en ello: por más amor que le dediques a la escritura de un libro, llegará un punto en el que te bloquearás, no sabrás cómo continuar la historia, ni por dónde retomarla una vez que la abandones por un tiempo. Esto es parte del proceso natural que atraviesa toda persona que escribe. Ahora bien, el universo y la capacidad creativa del ser humano es maravilloso, habrá momentos, que no sabrás de dónde, ni cómo, ni por qué, pero tus dedos no podrán dejar de escribir, las ideas saldrán a cataratas a través de tus manos y de hecho, te encontrarás a las seis de la mañana a ti mismo sentado frente al ordenador preguntándote ¿cuándo fue que escribí tanto? Por favor te pido, no desaproveches ese impulso, úsalo, exprímelo, ¡APROVECHALO! (SÍ, TE ESTOY GRITANDO 😮 ).

Cultivar tu imaginación (si escribes ficción es fundamental). Esto es, leer a otros autores. En internet tienes mucho material, incluso, aplicaciones como 24Symbols por ejemplo (recomiendo esta porque es la que utilizo), pueden serte de gran ayuda. Ya crearé un post hablando de esta app que, a grandes rasgos, podría definirla como un Spotify de libros.

Despejar dudas. Esto te lo explicaré con un ejemplo, en la novela que estoy escribiendo el personaje protagónico inicia un viaje por parte de Europa, yo quería ser lo más precisa con respecto a las distancias que recorrería y los destinos que visitaría, sin embargo, no vivo en Europa y nunca he estado en los destinos que menciono en el libro. Sólo tuve que ponerme a investigar, ingresar a Google Maps por ejemplo y trazar la ruta por la que el personaje se desplazaría, indagar acerca de cuáles son los posibles medios de transporte que podría utilizar e incluso, los hoteles, hostales, hostels, cabañas, etc. En los que podría alojarse durante su estadía. Otra vez internet es un aliado increíble en este sentido y no debes temer en usarlo como recurso de investigación para tu historia.

Tratar de no corregir. Lo leí una vez y me sentí tan identificada con ello que es imposible no citar la frase textualmente: “Las correcciones hechas durante el proceso de creación son, por lo general, excusas para no seguir adelante” (John Steinbeck). Creo que esto es así. Al menos estoy tratando de ponerlo en práctica y me ayuda bastante. Hasta no terminar el capítulo entero, no corrijo.

No matar tu historia. Quizás ya poniéndome un poco más poética y espero que te sirva de inspiración, pues es en realidad la idea general de este post, no dejes morir tu historia. Siguiendo con las frases célebres, Maya Angelou decía: “no hay mayor dolor que llevar una historia no contada dentro tuyo.” Puedo asegurarte que eso es verdad, yo he dejado morir alguna que otra historia y es ciertamente triste cuando eso ocurre, siempre tienes posibilidad de redimirte y apostar por retomar ese relato o uno nuevo, pero si puedes y si realmente quieres, dedícate, trabaja, remángate y escribe.

Disfrutar mientras escribes. Me sorprendí a mí misma riendo fuerte y lindo con algunos fragmentos de la historia que estoy escribiendo. Me encontré emocionándome por momentos y hasta enamorándome de ciertos trances de la novela y de ciertos personajes. Básicamente, me vi disfrutando, de hecho, mientras escribía sentía eso que muchos dicen que sienten cuando les sucede algo extraordinario: me sentía plena y un poco más en paz conmigo misma. Llegar a ese estadio creo que sólo puede ser posible cuando haces algo que te da placer real hacer, una autentica felicidad. Más allá de todos los tecnicismos, si no disfrutas del proceso, será duro llegar al final del camino.

A ti que estás del otro lado, con esa pulsión por la escritura latiendo dentro de ti, déjala fluir, deja que tus manos y tu mente hagan el mejor equipo para darle vida a tu historia. ¡Ahora es cuando!

No suelo pedirte esto, pero si te gustó el post y crees que te ha inspirado, compártelo para que otros puedan inspirarse también. Yo disfruté mucho creándolo y tiene mucho amor encima 🙂

¡Abrazo!

Melisa Fernández

Escribo hasta por los codos...

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